domingo, 14 de febrero de 2016

Capítulo 2.24: Punto y aparte.

Dani y yo, uno al lado del otro, petrificados. Johanne enfrente de nosotros, fulminándonos con la mirada. ¿Desde cuándo lleva aquí? ¿Qué ha oído? ¿Lo habrá oído todo? ¿Todo? Hasta cuando estábamos... Dios, espero que eso no... joder en vaya lío estamos metidos. ¿Qué digo? ¿Digo algo o no digo nada? Mejor que no diga nada, ¿no?  
    -Johanne... -Dice Dani con cautela. 
    -Cállate. -Interrumpe contundente ella. 
Yo es que me cago en la leche, ¿quién me manda a mí meterme en estos líos? Si es que en verdad nos lo merecemos, nos merecemos la que se nos viene encima, nos lo merecemos... 
    -Tú. -Me señala con el dedo acusador-. Vas de mosquita muerta, pero bien que te tiras a mi novio... 
    -Johanne no la pagues con ella... 
    -Cierto, aquí gran parte de la culpa es tuya... -está apunto de echarse a llorar-, has jugado con mis sentimientos... y por mucho que me pesen también has jugado con los de esta infeliz...  -está llorando-. ¿Cómo... cómo has podido...? Enserio... ¿tan mal te he tratado...? ¿Tan mal lo has pasado conmigo...? ¿Tan mala novia he sido para ti...? 
    -Lo siento Johanne, lo siento mucho de verdad... yo no quería hacerte... 
    -¡No lo digas! ¡No digas eso porque es incluso peor! ¡¿No querías hacerme daño verdad?! ¡Eso es lo que ibas a decir! Que no querías hacerme daño... ¿entonces qué pretendías? ¿Divertirte con ella mientras yo estaba llorando la muerte de mi abuela? ¿Y luego qué? ¿Qué ibas a hacer luego? -Hace una pausa-. Ah ya... que pensabas dejarme... ¿verdad...? Tú pensabas dejarme, porque no es lo mismo estar conmigo que con ella, ¿verdad...? Yo no soy ella, y nunca sentirás lo mismo por nadie como lo sientes por ella... ¿cierto no? 
Con el rabillo del ojo miro a Dani y veo que asiente imperceptiblemente. 
Me siento culpable por tener esa sensación de mariposas en el estómago. 
    -Bueno, pues entonces no alargaré mi presencia aquí... -se agacha para coger sus cosas. Luego nos mira-. Sólo digo que las cosas podrían haberse hecho de una manera menos ruin como esta... me habrías roto el corazón, pero se habría podido reparar... ahora está de tal manera que creo que nunca será el mismo... faltarán trozos... 
Joder, ¿me puedo sentir peor ahora mismo? Si es que tiene razón... 
Ella se dirige hacia la puerta, abre y antes de salir nos mira.  
    -¿Sabéis qué? En verdad hacéis buena pareja. Hasta siempre. 
No es un portazo fuerte, pero sí un portazo que marca que se ha terminado. Dani y yo nos miramos, nada, unos segundos, luego miramos hacia la puerta y entonces me doy cuenta de que para bien o para mal, ese portazo había puesto un punto y aparte a una etapa de mi vida. 


¡YA QUEDA MENOS! ¡FELIZ DÍA DE MI SANTO AMORES! 

1 comentario: