Ann. Página 42:
Ahora mismo mi estado actual es, ¡muerta de los nervios! Por fin mañana volvemos al trabajo. Han sido unas semanas de descanso increíbles. A veces me pregunto distraídamente si alguna vez disfrutaré de algo parecido a esto. ¿y por qué no? Siempre hay algo mejor.
Nos esperan dos semanas de reuniones, preparativos y ensayos. Será divertido, con este equipo siempre lo es. Parece mentira, pero a pesar de haberle visto hoy, lo que más nerviosa me pone de todo es que voy a estar con Dani. Parezco una adolescente experimentando el primer amor. Sé que él me quiere y me pregunto si él ahora mismo estará sintiendo lo mismo que yo. Madre mía qué cacao mental llevo, ¿no? Vale, me voy a dormir pensando en el precioso futuro inmediato que nos espera y en que todo va a salir bien, pero que muy bien, ¿eh? Genial. Carpe diem.
Hasta mañana.
Dos semanas después...
El plató ha quedado precioso. De verdad, es una pasada. Me encanta. Las secciones que hemos pensado nuevas personalmente creo que van a gustar al público. ¡Ah! ¡Y no lo he contado! ¡Brenda y Nico trabajan con nosotros! Nico trabaja con Ruth en maquillaje y en su peluquería y Brenda ayuda en el decorado de los distintos escenarios. Resulta que decorar no se le da nada mal. La verdad, me alegra que estén aquí conmigo, pero también digo que yo no he tenido nada que ver en ello. De hecho cuando me enteré de que iban a trabajar con nosotros pensé que era una broma de algunos cuantos. Son los mejores en todo lo que hacen y se merecen ser felices. Sonrío.
-¿Te gusta como ha quedado? -Me pregunta Dani.
Le miro y asiento. Aunque echo de menos el otro plató, el original, el de Tonterías las justas.
-Yo también lo echo de menos...
Lo miro. Si yo no he dicho nada. Él me mira y sonríe.
-Tengo poderes, leo la mente de la gente.
Nos reímos.
-Venga rubia, vamos a maquillaje que si no, se nos echa el tiempo encima.
Los dos nos vamos arriba.
El programa ha sido espectacular. Hemos disfrutado muchísimo desde el minuto uno. Cuando Flo nos ha presentado y hemos salido he sentido un subidón de adrenalina impresionante. He abrazado a Dani y a Flo como si no los hubiera visto durante mucho tiempo, y el caso es que dos minutos antes estábamos los tres abrazándonos y dándonos suerte. Una sensación increíble volver de nuevo con el mejor equipo del mundo, ¿qué digo equipo? Familia.
Tocan la puerta.
-¡Mami! ¡Mami abre!
Abro la puerta de mi camerino. Me estoy preparando para la fiesta de inauguración que hay abajo.
Lía sonríe y grita. Me abraza fuerte.
-¡Mami!
La cojo en brazos.
-¡Mi amor! ¿Cómo estás?
-He jugado con Daniela y con Leila al escondite, y luego hemos hecho dibujos y hemos fabricado coronas de princesa de papel. La mía es rosa y la de Leila es morada.
Le beso la cabeza. La he echado tanto de menos...
-Qué bien te lo has tenido que pasar, ¿eh?
Ella asiente con la cabeza.
-Jorge nos ha cogido a cada una a caballito y nos ha llevado por toda la casa.
-Vamos, que te ha cundido el día, ¿eh?
Asiente.
-Bueno mi amor, ¿te quedas aquí sentada mientras yo termino de prepararme?
-Vale.
La dejo en el sofá y sigo cambiándome. Lía mientras tanto no deja de contarme todos los detalles de los juegos con su amiga y su hermano.
Hay mucha gente, muchas risas, muchas conversaciones, mucha comida, mucha música... la fiesta está siendo muy divertida. Están todos, las parejas de los que trabajan aquí, sus hijos... Lía y Jorge están haciendo nuevos amigos. Busco a Dani con la mirada y no tengo ni idea de dónde está. Después de hablar con Nico, Brenda, Meri, Ruth, Mónica y David, decido subir a mi camerino. Estoy cansada y los tacones me están matando.
Si no me equivoco me he quedado dormida sobre un peluche enorme que me regalaron hace tiempo. Miro el móvil y exactamente llevo siete minutos en el camerino, dos de ellos despierta. Me levanto, me calzo las botas cómodas y cojo el bolso. Creo que ya es hora de irnos a casa. Salgo del camerino y cierro la puerta.
-Estás aquí.
Me sobresalto al oír la voz de Dani. Lo miro.
-Me has pegado un susto de muerte, ¿qué haces aquí?
-¿Te vas ya?
-Sí, es que estoy agotada y mañana hay que madrugar, así que... -Sonrío.
Él también sonríe.
-Claro, aunque Lía se lo está pasando demasiado bien con Flo y los demás niños. No sé cómo te las vas a poder apañar para llevarla a casa.
-Bueno, soy su madre, me hará caso.
-Ya que se lo está pasando tan bien, ¿por qué no la dejas cinco minutos más y mientras tanto hablas conmigo?
-¿Hablar?
¿Y no puede esperar a mañana?
-Sí, hablar. Ven.
Me tiende el brazo y yo le cojo. Empezamos a andar en dirección contraria a las escaleras.
-¿A donde vamos?
-A un sitio privado, no querrás hablar ahí abajo en mitad de todo el barullo. No me entenderías.
-Ah, vale.
Entramos a la sala de reuniones.
-¿y de qué quieres hablar?
Miro a Dani y veo que cierra la puerta y la atranca con una silla.
-¿Qué haces...?
-No quiero que nos interrumpan.
Nadie nos va a interrumpir, están todos abajo.
-Pero si están todos aba...
Dani se acerca a mí y me pone un dedo en los labios para que me calle.
¡OH DIOS MÍO!
-No soy muy bueno en esas cosas, pero, quiero que sepas que te amo. Sé que he jodido mucho lo nuestro, te he ocultado cosas, fui un cobarde, luego hice cosas que no estuvieron bien... sé que con mi comportamiento he hecho mucho daño, pero ahora estoy dispuesto a cambiar. Quiero estar contigo en todo, en las buenas y en las malas... Joder es que no sé cómo decirlo para que quede bonito...
-Tranquilo... -Susurro acariciándole la mejilla.
-Esto es bonito...
Él sonríe tímido.
Nos miramos durante un rato en el que no es necesario decir nada.
-Perdóname. Perdóname todo lo que te he hecho, todas las mentiras, todos mis juegos sucios, perdóname Anna. Por favor...
Se le resbala una lágrima por la mejilla. Le acaricio y se la quito.
-Te perdono...
-¿Y me darás otra oportunidad? ¿Podremos estar juntos? Te prometo que esta vez lo haré bien...
Sonrío y asiento con la cabeza, creo que también estoy llorando yo.
-Claro que sí amor, claro que te doy otra oportunidad...
Los dos nos reímos en mitad del llanto.
Él me coge de las mejillas y hace que lo mire fijamente.
-Te quiero rubia.
Me pongo de puntillas y le doy un beso en los labios.
-Y yo a ti... -Digo junto a su boca.
Él me besa también, pero esta vez el beso es más profundo. Es de esos besos que hacen que un cosquilleo recorra todo mi ser. De esos que te dicen lo que las palabras no pueden. De esos que firman la paz y un nuevo comienzo.
JODER otra vez me has echo llorar...De verdad esta historia ME ENCANTA...Por favor espero el siguiente pronto que me tiene enganchadisima...;)
ResponderEliminarMe he leído tu historia y me ha encantado. Espero que pronto subas otro capitulo
ResponderEliminar