viernes, 25 de julio de 2014

2.5: I Was Hare.

¡Aviso! Este relato es completamente ficticio, aunque salgan nombres de personajes reales. 

Después de una ducha de agua fría, sale del baño con la toalla enrollada sobre la cintura. Se queda quieto unos instantes observándola. Las sábanas cubren su esbelta figura. Es una chica preciosa. Se acerca con cuidado hacia ella. Va a acariciarle el hombro para despertarla, pero en el último segundo la aparta. Mejor dejarla dormir. Va hacia la cómoda y coge unos bóxers. Se los pone con cuidado, no quiere hacer ruido. 
-Dani... 
Johanne se ha medio despertado. 
-Lo siento, ¿te he despertado? 
-No... -Se despereza-. ¿Qué haces? Vente aquí. 
La mira y sonríe. 
-Son casi las siete de la tarde. 
-¿Ya?
Se ríe. 
-Le has cogido el gusto a la siesta. 
Abre el último cajón de la cómoda para buscarse unos pantalones de pijama. Debería poner la lavadora más a menudo. 
-Es por el jet lag. 
-Sí sí, el jet lag. 
-Pues no me creas. -Se sienta sobre la cama y lo mira-. ¿Vas a venir aquí un rato o no?
-No, tengo trabajo. 
Ella no dice nada, pero es obvio que no está contenta con esa respuesta. Se levanta de la cama. 
-Voy a darme una ducha, dejaré la puerta abierta, por si te quieres venir. -Dice guiñándole un ojo. 
-Tentador, pero el trabajo ahora reclama mi atención. 
-Bueno, la dejo abierta por si acaso. 
Dani niega con la cabeza y sonríe. Esta chica es irremediable. 
-Venga, arréglate que te llevo a cenar. 
A Johanne se le ilumina la cara. 
-¡Ay! ¡¿Enserio?!
Johanne no puede ocultar la emoción y entusiasmo que siente cuando sabe que su novio va a hacer algo bonito por ella. Eso a Dani arranca una sonrisa. 
-Anda preciosa, ve a ducharte. Prometo que no tardaré en terminar. 
Ella le dedica una dulce sonrisa y se mete en el baño.
Dani sigue buscando algo cómodo para ponerse mientras trabaja con el ordenador. No le convence nada de lo que tiene. ¿En qué estaría pensando cuándo se compró estas prendas? Debería aceptar las propuestas de un día de compras con Johanne. No, no es buena idea. No quiere ser el mulo de carga de nadie, ni de su novia. Nunca le ha gustado esas chorradas. Mejor que ella vaya por su cuenta, que se compre lo que quiera, que cargue con lo que haya comprado, y ya si eso luego que lo sorprenda con su despampanante figura. Eso es lo mejor. 
Cuando menos se lo espera, rescata de entre las profundidades un tanga negro con piedrecitas plateadas. Esta prenda, no es de Johanne. 


-Flo, sigue sin convencerme esto. 
-¿Por qué? -Pregunta él sin darle mucha importancia a la conversación. 
Ya lo ha oído muchas veces, pero él no piensa lo mismo que el resto. Esta vez no es el loco que va en contra dirección, son todos los demás los que se están equivocando. 
-Pero Flo, es una mala idea lo mires por donde lo mires. Dime tú que hay de bueno en reunir en un proyecto a...
Flo se detiene a mitad de camino y lo mira. 
-¿Confías en mí? 
Miguel se lo piensa. Esta vez hay millones de razones para pensárselo. 
-Sí...
-Pues ya está. Si te digo que esto va a funcionar, es que va a funcionar. 
Y dejándolo con la palabra en la boca, Flo desaparece por el pasillo y entra en la sala de reuniones. 
Miguel agacha la cabeza. Mira su vaso de café. Se le ha quedado frío. Ya no lo quiere, se le ha quitado el hambre, la sed, las ganas de tomar café. Tira el vasito a la papelera y entra en la sala donde antes ha entrado su compañero. Tienen muchas cosas de que hablar. 


-Bueno chicos, antes de despedirla temporada, me encantaría dedicarle estos últimos minutos de programa que quedan a nuestra colaboradora rubia, Anna, que como ya sabéis, pues hoy es su último programa como locutora aquí... 
Dicho esto, Víctor hace sonar en las ondas, I Was Hare de Beyonce. Todos se quedan en silencio, no pueden hablar, si lo hacen, saben que se van a deshacer en lágrimas. Uri, como director que es, decide retomar el control de la situación y hablar. 
-Anna... -se le quiebra la voz. 
-Dime... -Dice sin poder hablar casi. 
-Que muchas gracias... 
Tiene que coger un pañuelo limpiarse. 
Todos agachan la cabeza, están realmente emocionados. 
-Uri, Laura, Víctor, Venus... todos los oyentes... 
Tiene que hacer grandes esfuerzos para no echarse a llorar y no parar hasta quedarse seca. No, ese lujo ahora no se lo puede permitir. Tiene mucho que decir aún. 
-Chicos que muchas gracias a todos de verdad. Gracias por habérmelo hecho pasar tan bien todas estas noches. He sido la que menos he durado aquí, pero, me habéis dejado marcada de por vida. 
-Has sido tú la que nos has dejado marcados bonita. -Dice Laura alargando el brazo para acariciarle la mano. 
-No nos queda mucho tiempo chicas. -Dice Uri-. Y yo no quiero cerrar esta temporada, sin agradecerle a Anna todo lo que ha hecho por nosotros. Gracias Anna por todo lo que has hecho por nosotros. Nos lo hemos pasado muy bien este año contigo. Ha sido muy increíble todo. Trabajar contigo,  ya sabes que eres muy especia para mí y...  -se contiene las lágrimas-, joder...
Venus decide tomar la palabra. 
-Yo también te voy a dar las gracias a ti Anna. A ti, al equipo y a los oyentes claro. Como te vas, por otros proyectos laborales, pues te voy a desear toda la suerte del mundo, porque te lo mereces reina. Te lo mereces y ojalá, no todas las noches, pero que sí que una noche, pues vengas aquí a los estudios y puedas estar con nosotros. 
-Voy a volver, eso lo tengo muy claro ya. Como apenas ya queda tiempo, yo me despido de todo esto. Os voy a escuchar cada noche desde donde esté, aunque al día siguiente me tenga que levantar a las tres de la mañana, yo hasta la una no me acuesto sin haberos acompañado, y ahora me encantaría dedicar lo poco que queda de programa a los oyentes, que ellos que de una forma u otra también forman parte del programa. 


Me quito los auriculares. No puedo seguir escuchando esto. Cada vez que lo recuerdo, se me saltas las lágrimas. Como les echo de menos... Ya han pasado dos semanas que mi etapa de el Ponte a prueba terminó, me va a costar vivir sin ellos. Cierro los ojos. 
-Señorita, ¿se encuentra bien? -Me pregunta el taxista que me lleva hacia una nueva etapa en mi vida. 
Me seco las lágrimas con la manga de la chaqueta y asiento con la cabeza. Sonrío. 
-Estoy sensible últimamente. 
El taxista asiente con la cabeza y me sonríe amablemente. 
A los pocos minutos paramos en la calle Alcalá 518. Pago al taxista y salgo del vehículo. 
-Gracias. 
-Las que tú tienes preciosa. -Se despide de mí con la mano y arranca. 
Me doy la vuelta. Noto que los nervios suben como la espuma de la Coca-cola. Vale, Anna, tranquila. Me dispongo a entrar. 
Tras un buen rato perdida entre la gente y los nervios, veo una cara conocida. Eso en cierto modo me relaja un poco. 
-¡Anna! -Flo se acerca a mí y me abraza con fuerza. 
Se alegra de verme. 
-¡Flo! ¿Cómo estás? -Digo realmente contenta de verle. 
-Pues encantado de volver a verte. ¿Y tú? 
-Pues... bastante nerviosa la verdad. -Me río de los mismos nervios. 
-Tranquila. Verás como en menos de cinco minutos te ves por aquí andando como en tu propia casa.
-Lo dudo un poco... 
-Pues no dudes tanto y confía en mí. -Me acaricia la cara y me sonríe con ternura-. Mira, para empezar, en vez de tratarme como a Flo, podrías tratarme como a... -se queda pensando-, trátame como a un papá Flo. 
Me río. 
-¿Cómo un papá Flo? 
-Claro, como si fuéramos familia. 
No creo que vaya a funcionar, pero vale, acepto. 
-De acuerdo papá Flo. 
Ambos nos sonreímos. 
-Bueno, ven conmigo. 
Me coge cariñosamente del hombro y me lleva hasta una sala enorme. 
-Te voy a presentar a los jefes, por así decirlo. 
Nerviosa. Nerviosa. Nerviosa. Muy nerviosa. 
Cuando entramos a la sala, Flo interrumpe con una tos más que fingida la charla animada que mantienen los jefes, directores, mandamases, ¡YO QUE SÉ! 
Todos clavan sus miradas en mí. Me quiero volver invisible ya por favor. 
Flo me presenta a cada uno de ellos e intercambiamos fríos saludos. 
-Bueno, pues ya casi estamos to...
Dos toques en la puerta interrumpen a Flo. 
-Buenos días. Perdonadme el retraso, es que me ha costado encontrar aparcamiento. 
Esa voz... un escalofrío recorre todo mi cuerpo. No, esa voz no puede ser de... no, no puede ser. Me doy la vuelta y ahí creo que mialma muere.  Es Dani... 


@Tinnadelunna

1 comentario:

  1. Aaaaa!!!! Dios, que gran capítulo :) me encantaría que en el próximo capítulo pusieras la reacción de cada uno al volverse a ver.
    Siguiente pronto plis :)
    Besitooosss

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