jueves, 31 de marzo de 2016

Capítulo 2.27: El último capítulo o el principio de otro...



Sentada frente al ordenador, ya no sabe qué más escribir, no tiene ni idea de cómo puede acabar la historia DANNA que ha estado subiendo al blog durante casi tres años. Le tiene un cariño especial, por eso quiere darle un final perfecto, pero nada, se ha quedado en blanco. ¿Y se se pone música? Tal vez eso la inspire, Coge el mando del equipo de música y pone Grand Piano de Nicki Minaj repetidas veces, le gusta esa cancion, ha escrito muchos capítulos gracias a esa canción, pero esta vez... nada. Hoy está claro que la música no le va a servir mucho de ayuda. Está impaciente, se ha propuesto subir el último capítulo hoy. Frustrada, da un golpe sobre la mesa y se levanta. Tal vez si da un paseo se despierte el duende de la imaginación... 
Hace una tarde de primavera muy bonita, todo el mundo está en la calle, padres con sus hijos, amigos tomando algo en las terrazas, personas que van de un lado a otro sin pararse un momento a apreciar lo bello que puede llegar a ser un lugar... 
    -¡Ey! 
Nuestra querida escritora se sobresalta al oír la voz de su amiga. 
    -¿Te he asustado?
    -No, es que estaba pensando... 
    -Ya, se te veía, estabas empaná. -Sonríe-. ¿Qué haces? Iba ahora mismo a verte a tu casa. 
    -Nada, estaba dando una vuelta... 
Su amiga la mira preocupada. 
    -Te noto apagada, ¿estás bien? 
    -No... es que estaba pensando en que necesito escribir ya el último capítulo de la historia del blog. 
    -Yo no entiendo mucho de esas cosas, pero fijo que si te presionas mucho, no vas a conseguir nada bueno. Yo te recomiendo que te relajes, y cuando menos te lo esperes, vendrá la inspiración. Ya verás. 
Su amiga, ¿qué haría sin ese ser que la la escucha y que la anima cuando lo necesita? Sonríe al darse cuenta de lo afortunada que es teniendo a gente tan bonita junto a ella. 
    -Tienes razón. 
    -Así me gusta, que sonrías. 
Sonríe, tiene muchas ganas de enseñarle una cosa que de segura animará muchísimo a su amiga, vamos, es que ni se lo imagina. 
    -¿Sabes? Tengo un regalo para ti. -Cambia una y otra vez el peso de las piernas en señal de nervios. 
Nuestra escritora la mira suspicaz. 
    -Miedo me das... 
    -¿Por qué? -Pregunta la otra riéndose mientras su cara se vuelve escarlata. 
    -Estás loca... 
    -Te doy toda la razón, pero cuando veas lo que te tengo preparado me vas a adorar mucho más de lo que ya lo haces, es más, vas a plantar un monumento en la plaza mayor en mi honor después de verlo. 
    -Que sí que vale, no te enrolles y enséñame eso ya. 
    -No no, ya no, vamos a tu casa mejor. 
    -Venga, vamos. 
Las dos entran en la habitación, una se sienta en la silla y otra se sienta en la cama. 
    -Bueno, a ver, enséñame... 
    -¿Quieres verlo? 
    -Venga... 
Está perdiendo la paciencia. 
    -Bueno, pues... -Del bolso saca un sobre y se lo tiende. 
Ella lo coge. 
    -Un sobre... 
    -¡Ábrelo! 
Nuestra amiga escritora lo abre y saca un par de billetes de tren para León. Sonríe. 
    -¿León? 
    -¡Mira la fecha! 
Ésta contempla la fecha y siente un latigazo de emoción en el estómago. 
    -Ay madre... 
    -Y ahora mira dentro otra vez en el sobre, que hay más cosas. 
    -Ay madre... 
Mete de nuevo la mano en el sobre y saca dos entradas para ver a Dani Martínez en uno de sus espectáculos en el auditorio de León. 
    -¡AY DIOS MÍO, PERO ESTÁS LOCA TÍA! -Se levanta y empieza a dar saltos por la habitación. Está muy emocionada-. ¡¿ENSERIO ESTO ES DE VERDAD TÍA?! ¡¿ENSERIO ESTO ES DE VERDAD?! ¡AY DIOS MÍO, ESTÁS LOCA! 
    -¡Sí! ¡Sí! Es de verdad. -Se ríe.  
    -¡No puedo creerlo! ¡No puedo creer que esto vaya a pasar enserio! 
    -Pues créetelo, porque es verdad, así que nada, vete pensando lo que vas a meter en la maleta, porque nos vamos en tres días. Pero antes, si no te importa, salgamos a comer algo, ¿qué tal si me invitas a una pizza mediana de barbacoa? Me apetece mucho y creo que me lo he ganado. -Dice frotándose la tripa. 
    -Venga, vale. 


Después de una divertida cena, las dos amigas caminan de vuelta a casa. 
    -Se me ha ocurrido el final de la historia... 
    -¿Ah sí? ¿Cuál? 
    -Lo tienes que leer como todo el mundo. 
    -Jo, encima de que te llevo a León para que conozcas a Dani... desagradecida. 
Las dos sonríen. 
    -Tengo la idea clara, pero ahora es el escribirlo. 
    -¿Lo vas a escribir ahora? 
    -Sí, ahora cuando llegue a casa. 
    -¿Será un final feliz? 
    -Ah... -Dice misteriosa. 
    -Jo, yo quiero que sea un final feliz... 
    -¿Por qué? 
    -Porque los finales felices hacen creer al lector en que puede existir esperanza para todos... 
    -¿Tú crees? Los cuentos de hadas de normal tienen finales felices y en ellos cuando cumples doce años, como que se dejan de creer en ellos... 
    -No es lo mismo, en cuentos de hadas aparecen animales que hablan y mesas que cantan, eso no cuenta, pero en las historias que se escriben ahora, como la que tú escribes, pues es como una historia real en la que los protagonistas sufren, padecen, caen y se vuelven a levantar... creo que lo justo es que su final sea feliz... por lo menos algo bonito... que sí, que está claro que la vida no es eterna felicidad, pero que vivan con aquello que les hace feliz, ¿entiendes? 
    -No, me he perdido cuando has dicho eso de las mesas que cantan. -Se ríe. 
    -Idiota... 
Llegan al portal de la escritora. Las dos se miran. 
    -Oye... ¿tú crees que alguna vez hubo algo entre Anna y Dani de verdad? 
La escritora se encoge de hombros. 
    -Ni idea, pero cuando salían juntos en la tele tenían una química que me fascinaba mucho... muchos lo verán como una tontería, pero a mí me han ayudado a descubrir el placer de escribir... 
Su amiga sonríe. 
    -A ti y a un montón de personas... 
    -Cierto, y por eso les estaré eternamente agradecida estén juntos o no. 
    -¿Te imaginas que Dani o Anna leen vuestras historias? ¿Qué crees que pensarán? 
    -Que estamos como una puta cabra, yo que sé. 
Las dos se ríen. 
    -Bueno, pues nada, espero que luego me mandes un mensaje diciendo que has subido el capítulo, que tengo muchas ganas de leerlo. 
    -Ay no me presiones. 
Las dos se abrazan. 
    -Yo no te presiono, simplemente te digo que como no subas capítulo esta noche, no te vienes a León conmigo. 
    -Idiota...  
Se separan. 
    -¡Sube capítulo Karol! 
    -Hasta mañana Brenda!
Una continúa andando y la otra entra en el portal y sube a su casa. 


Mientras tanto, unas cuantas calles más allá, un coche negro aparca frente a un portal. El chófer baja del coche y abre la puerta trasera a los recién casados. 
    -Enhorabuena y que sean muy felices. 
Ella sonríe. 
    -Gracias. 
    -Gracias. -Dice él sacando de la cartera una buena propina y dándosela al señor. 
Éste sonríe. 
    -Muchas gracias señor. 
    -De nada hombre. 
Los dos, cogidos de la mano, van hacia el portal sonrientes. Una vez en el ascensor se miran. 
    -Estamos locos... 
    -Como una jodida cabra... 
Ella levanta la mano y contempla la sencilla alianza de oro que lleva puesta desde hace apenas unas horas. Él le coge de la mano y se la acaricia. 
    -Como una jodida cabra... -Susurra concentrado. 
Las puertas del ascensor se abren y ellos salen al rellano. 
    -Bien, ¿preparada? -Pregunta sosteniendo las llaves en alto. 
Ella sonríe. 
    -Sí... -Responde sin apenas poder contener la emoción. 
    -Bien, pues... arriba. -Sin previo aviso la coge en brazos.
Ella ahoga un grito. 
    -¡¿Qué haces?! 
Él ríe y sonríe. 
    -Es tradición que los recién casados entren en el umbral de la casa así... 
Ella también ríe. 
    -¿Y desde cuándo hemos seguido nosotros las tradiciones? Nuestra boda ha sido de todo menos tradicional. 
    -Bueno, pues te cojo en brazos porque me apetece, ¿te vale? 
Ella sonríe. 
    -No te enrolles y abre la puerta. 
    -No si encima...  
Se acerca a la puerta para abrir. 
    -Oye, ¿no deberías haber abierto la puerta primero antes de cogerme en brazos...? 
Tres segundos de silencio. 
    -Pues sí... 
Los dos rompen a reír. 
Después de haberla bajado, y abierto la puerta, la vuelve a coger en brazos. 
    -Vale, esta vez sí. 
No se le nota porque lo sabe controlar bien, pero él por dentro está de un nervioso... Es su noche de bodas y es la primera vez que ella va a ver la casa que él tiene pensado comprar para compartir la vida juntos. 
Antes de cruzar el umbral, se besan. 


Después de una noche de bodas digna de recordar, ella se levanta de la cama sigilosa y sale a la terraza para admirar las vistas de la ciudad bajo el manto del alba. Con los dedos de la mano derecha se toca el dedo anular de la mano izquierda y sonríe. Ayer, sobre las siete y media de la tarde se casó en secreto con el hombre de su vida. 
Nota como él se va acercando a ella por detrás y la abraza rodeándole la cintura con los brazos y besándole el hombro. 
    -He soñado que nos casábamos en secreto...
Ella asiente. 
    -Y que luego íbamos a celebrarlo con una cena en un restaurante donde metí mano a mi reciente mujer por debajo de la mesa... 
Vuelve asentir. 
     -Y luego nos íbamos a nuestra nueva casa, que a ti te encantaba y rematábamos la noche haciendo el amor sobre la mesa del salón, la ducha y la cama... 
Ella sonríe traviesa y asiente de nuevo. 
    -Luego después de dormir, creía que todo había sido un sueño, así que, me he levantado para buscar mis calzoncillos y cuando he mirado hacia la terraza, he visto a mi mujer ahí... que por cierto, tiene un culo... 
Ella se ruboriza y se ríe. 
    -¿Y luego...? ¿Te has despertado del sueño...? 
    -No... -dice besándole el cuello- porque luego viene cuando le hago el amor a mi mujer aquí y ahora bajo los primeros rayos de sol... 
    -Estás loco... 
    -Por ti... 
Y entonces es cuando ella piensa: ¿pero se puede ser más feliz ahora mismo? 
    -Pero antes, vamos a contarle al mundo que somos marido y mujer..-dice entrelazando su mano izquierda con la de ella y preparando el móvil para hacer una foto. 
    -¿Enserio lo vas a hacer? 
    -¿Por qué no? 
    -Porque yo pensaba que a ti esas cosas no te gustaban... airear tu vida privada, digo.  
    -Y no me gustan, pero estoy demasiado feliz y eso quiero compartirlo con todo el mundo. Y también te digo, antes de que todos se enteren por las revistas mierdosas del corazón, pues les jodemos la exclusiva y ya... no te importa, ¿no? 
    -Para nada. 
    -Vale, pues... 
Tras hacer la foto, la sube a Instagram adjuntando dos simples palabras: *Felizmente casados*, etiqueta a su mujer y dispara. 
    -Ale, ya está. En menos de dos horas seremos titulares de la prensa mierdosa del corazón. Anna Simon y Dani Martínez se casan en secreto. 
Ella sonríe. 
    -¿Y eso de hacer el amor a tu mujer bajo los primeros rayos de sol, qué? 
    -Ay mujer... pero qué impaciente te estás volviendo...  


GRACIAS POR HABER ESTADO AHÍ! ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO LO QUE HE ESCRITO! GRACIAS! GRACIAS! GRACIAS! GRACIAS ! MIL MILLONES DE MILLONES DE MILLONES DE GRACIAS! GRACIAS! GRACIAS! GRACIAS!